Accastello participó del Segundo Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones
Accastello participó del Segundo Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones Foto: Municipalidad de Villa María
La Municipalidad de Villa María informa que el intendente Eduardo Accastello formó parte del Segundo Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones, que tiene por objetivo reunir a referentes e instituciones comprometidas con la prevención, el acompañamiento y la recuperación de personas con consumos problemáticos.
La propuesta se desarrolla entre hoy y mañana en la sede de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) y es organizado entre la Pastoral de Adicciones de la arquidiócesis de Córdoba, la UCC, la Familia Grande Hogar de Cristo y la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, entre otras entidades.
En este marco, Accastello participó del panel central dentro de la primera jornada junto a sus pares de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, y de la ciudad de La Calera, Fernando Rambaldi. Estuvieron presentes también el secretario de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina, Roberto Esteban Moro; y el Coordinador de la Pastoral Nacional de Drogadependencia de la Conferencia Episcopal Argentina, Padre Pepe Di Paola.
La temática del espacio giró en torno a “Los Estados locales de cara a la realidad de las adicciones: experiencias de trabajo conjunto”.
Participaron además en representación de la ciudad, la legisladora provincial Verónica Navarro Alegre; el Secretario de Desarrollo Humano y Territorio, Agustín Turletti; el subsecretario de Salud, Pablo Arriaga; entre otros.
Al respecto, Accastello expresó: “Villa María es una ciudad que abraza. Abrazamos las consecuencias, pero sin desentendernos de las causas. Ese abrazo del que hablamos implica una construcción colectiva, donde la comunidad, las familias y el Estado trabajan de manera conjunta. Por eso, lo primero que hicimos fue reunirnos con las madres y los padres de los jóvenes que no encontraban respuestas, y ellos fueron fundamentales en este proceso. Su compromiso, su acompañamiento y la fuerza de las familias nos dieron el impulso necesario para avanzar y abordar esta problemática de manera conjunta. Fue entonces cuando comprendimos aquello que decía el papa Francisco: que el Estado no viene a reemplazar a la comunidad, sino a fortalecerla. Y la comunidad somos todos nosotros”.
De igual modo, Agustín Turletti Mino añadió: ''Siempre tuvimos una mirada centrada en la persona, entendiéndola desde la igualdad y no desde el problema. A partir de esa perspectiva pudimos acompañar cada proceso. La experiencia de los Hogares de Cristo nos brindó la fortaleza y también las herramientas necesarias para trabajar sobre esta problemática que hoy atraviesa profundamente a nuestra sociedad”.
En la misma línea, el padre Pepe Di Paola mencionó: ''La propuesta de los Hogares de Cristo surgió desde una parroquia para dar respuesta a una realidad muy dura vinculada a las adicciones, entendiendo que la recuperación no pasa solamente por dejar de consumir, sino por brindar a la persona la posibilidad de construir una vida digna. En ese sentido, contar con una sede en Villa María es muy importante, porque acerca esta propuesta a los jóvenes y a las familias, evitando que deban trasladarse a otras ciudades para encontrar acompañamiento. Estos encuentros también permiten reflexionar sobre las experiencias, compartir aprendizajes y evaluar cómo se han ido ampliando las respuestas a lo largo del tiempo. Lo que comenzó hace 18 años como una iniciativa pequeña hoy se ha expandido a distintos ámbitos y territorios, adaptándose a las necesidades de cada comunidad”.
Bajo el lema "Con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio, la comunidad se organiza para dar respuesta", el congreso convoca a agentes pastorales, profesionales, voluntarios y personas comprometidas con la promoción de la vida y el acompañamiento de quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad vinculadas a las adicciones.