Homenaje a Carlos Gustavo Mosto, un héroe de Malvinas
La ciudad de Gualeguaychú recordó a Carlos Gustavo Mosto, un joven que partió a Malvinas en 1982, con un reconocimiento a su legado y su historia personal.
Homenaje a Carlos Gustavo Mosto, un héroe de Malvinas Foto: Municipalidad de Gualeguaychú
En Gualeguaychú, el nombre de Carlos Gustavo Mosto quedó grabado en la memoria colectiva y en varios espacios públicos. Desde 1984, una calle lleva su nombre y, recientemente, se incorporó una señalética que explica quién fue este joven héroe. Este año, al cumplirse 44 años de su fallecimiento, el Gobierno local agregó la inscripción “Héroe caído en Malvinas en 1982. Por amor a la Patria” debajo del nombre de la calle, buscando fortalecer la memoria de su historia.
Carlos nació el 22 de marzo de 1959 en Gualeguaychú. Hijo de Blanca Lila Alberto y Héctor Alfonso Mosto, fue el quinto de seis hermanos. Desde pequeño, mostró un fuerte deseo de ayudar y se dedicó a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de La Plata. Para sostenerse, trabajó vendiendo verduras y lustrando zapatos, y siempre soñó con ejercer en lugares donde se necesitaran médicos.
El 9 de abril de 1982, la vida de Carlos cambió cuando se presentó voluntariamente para ir a Malvinas, después de escuchar el llamado a filas. Su madre intentó disuadirlo, pero él sintió que debía cumplir con su deber. La despedida fue emotiva en la antigua terminal de Gualeguaychú, donde su familia y amigos lo acompañaron. Desde las islas, Carlos escribió cartas donde compartía su vida cotidiana y sus anhelos, mostrando su humanidad incluso en tiempos de guerra.
El 11 de junio de 1982, Carlos murió durante un ataque británico en Moody Brook. Sus compañeros recordaron que estaba llevando un café a un amigo en la trinchera cuando ocurrió el bombardeo. En Gualeguaychú, su familia ignoraba el trágico destino que había sufrido. Años después, en 1983, sus restos fueron trasladados al Cementerio de Darwin, donde permanecieron sin nombre hasta que, tras un proceso de identificación en 2016, finalmente su familia pudo encontrar su tumba y rendirle homenaje.
Elsa Mosto, hermana de Carlos, continúa con su legado y participa en actividades que recuerdan la historia de Malvinas. A través de las cartas y recuerdos familiares, ella asegura que Carlos siempre será recordado no solo como un soldado, sino también como el niño lleno de sueños y el estudiante esforzado que fue, reafirmando su importancia en la familia y la comunidad.