La Cooperativa 7 de Febrero optimiza reciclaje en Villa María
La Cooperativa 7 de Febrero mejoró su operatividad al trasladarse al Centro de Gestión Ambiental, aumentando la eficiencia en el reciclaje de plástico y otros materiales.
La Cooperativa 7 de Febrero optimiza reciclaje en Villa María Foto: Municipalidad de Villa María
La Cooperativa 7 de Febrero comenzó a operar de manera integral en el Centro de Gestión Ambiental (CGA) de Villa María. Allí, procesa plástico recuperado y material seco que proviene de las campanas de recolección diferenciada de la ciudad.
Con esta reubicación, la cooperativa optimizó su trabajo y redujo costos operativos. La presidenta de la cooperativa, Marcela Durán, comentó que el nuevo espacio permite un trabajo más colaborativo, lo que también implica menos gastos tanto para la cooperativa como para el Municipio. Además, el traslado incluyó la maquinaria que antes estaba en la ciudad, mejorando así la operatividad diaria.
El secretario de Infraestructura y Desarrollo Sostenible, Rodrigo Fuyana, destacó que la presencia de tres cooperativas en el CGA dinamiza las tareas y genera fuentes de trabajo. Informó que Villa María lidera en la provincia en manejo de residuos, logrando aumentar la recuperación de entre el 5% y el 7% al 25% de las 200 toneladas de residuos que ingresan diariamente.
El subsecretario de Infraestructura, Cristian Ghiano, explicó que el traslado de la cooperativa fue un operativo integral que demandó una importante coordinación logística. Se trasladaron no solo las maquinarias, sino también la estación de compostaje y otros equipos necesarios para el funcionamiento del CGA. Ghiano enfatizó que este proceso optimizó el reciclaje, permitiendo que el CGA cuente con una fábrica de madera plástica en funcionamiento.
El CGA tiene un único sector de ingreso y egreso de vehículos para el pesaje y clasificación de residuos. Actualmente, cuenta con tres circuitos de economía circular cerrados, y trabaja en replicar este modelo con otros materiales. La cooperativa produce listones de madera plástica a partir del reciclaje de plástico, contribuyendo a la sostenibilidad y facilitando la recolección de tapitas de colegios.
Durán también mencionó que para cada listón se necesitan 1.200 tapitas o 6 kilogramos de plástico. Al completar diez listones, las escuelas reciben un banco que reemplaza la madera y tiene una larga vida útil. Este proceso de reciclaje no solo beneficia al medio ambiente, sino que también se traduce en ahorro para el Municipio al evitar el alquiler de espacios adicionales.