Inspección a canales de desagüe tras lluvias en San Francisco
El intendente Damián Bernarte supervisó el estado de los canales de desagüe tras las lluvias, que dejaron 24 milímetros en 30 minutos.
Inspección a canales de desagüe tras lluvias en San Francisco Foto: Municipalidad de San Francisco
El intendente Damián Bernarte y el secretario de Infraestructura, Carlos Ortega, recorrieron los canales de desagüe en el sur de San Francisco tras las intensas lluvias de este jueves, que dejaron 24 milímetros en solo 30 minutos.
Durante la inspección, verificaron el funcionamiento del sistema pluvial y el escurrimiento del agua hacia el Canal San Antonio. Los canales y tirantes inspeccionados se ubicaron entre la Ruta Provincial N.º 1 y el sector interprovincial, pasando por la Ruta Nacional N.º 158, avenida General Savio, Caseros y Avellaneda.
Las autoridades constataron que los canales presentaban un buen estado de mantenimiento, permitiendo que el agua escurriera de manera normal. Este seguimiento fue crucial, ya que el sector sur había experimentado problemas de anegamiento en el inicio de la gestión municipal debido a la ineficiencia del sistema de drenaje.
Para mejorar la situación, el Municipio trabajó en conjunto con el Gobierno de la Provincia de Córdoba. Realizaron tareas de limpieza, rectificación y ensanche de tramos en los canales, además de construir un nuevo colector que complementa al existente, aumentando así la capacidad de transporte de agua.
Los canales del sur son fundamentales para el drenaje pluvial de la ciudad, captando el agua que cae en las zonas al sur de los corredores de 9 de Julio y 25 de Mayo. Un estudio del Sistema de Desagües Pluviales de San Francisco, realizado en 2007, identificó cuatro sistemas de descarga en este sector: Savio, Caseros, Avellaneda e Interprovincial Sur.
La inspección tras las lluvias permitió observar el comportamiento de las conducciones y verificar el impacto de las intervenciones realizadas. El mantenimiento periódico de los canales y el colector sur es esencial para preservar su capacidad de escurrimiento y reducir el riesgo de futuros anegamientos.